
lunes, 4 de mayo de 2009
Alto vuelo

Alejada y solitaria,
más allá de los barcos y la playa,
practicaré mi salvación,
respiraré mi sanación, mi canción.
Me lanzaré desde lo alto,
cerraré los ojos y me esforzaré por mantener
esta dolorosa y difícil posición,
necesaria para el vuelo.
El viento será un susurro en mi cara,
el océano se detendrá más abajo.
Feroz concentración del aliento,
me suspenderé y extenderé mis alas ,
no seré un pájaro cualquiera
domingo, 3 de mayo de 2009
Esto es para ti bruja del bosque.
Enrique Reyes Segura. Música y danza: dos dominios en conjunción rítmica desde el alea. Santiago de Chile: Universidad de Chile, Facultad de Artes, Magister en Artes mención Composición Musical, 2007, 232 pp. + DVD. Profesor guía: Eduardo Cáceres.
La tesis Música y danza: dos dominios en conjunción rítmica desde el alea se ha propuesto resignificar el concepto de interdisciplinariedad aplicado a la simbiosis del binomio música y danza. Este constituye el eje temático de entrada y el fundamento teórico del mismo lo extrae del realismo constructivo, línea de pensamiento constructivista, surgido como una respuesta al descriptivismo, mérito este último del Círculo de Viena. El realismo constructivo, desarrolla una teoría sobre la interdisciplinariedad aplicada a las ciencias cognitivas, el cual se transfiere al mundo del arte. Desde un punto de vista fenomenológico, el problema de la interacción que vive un biólogo con un físico, es análogo al que vive un actor con un músico. La problemática como tal, tiene su génesis en el paradigma positivista que terminó generando compartimentos estancos producto, por una parte, de una progresiva y obsesiva especialización y, por otra, por una negación sistemática de la metafísica en su sentido más amplio.
En este estado de cosas, surge durante el siglo XX y XXI la necesidad imperiosa de establecer vasos comunicantes entre las especialidades y por ende generar vínculos entre los especialistas. Situados en esta problemática, surge la propuesta que esta tesis desarrolla y creemos que resuelve. Para estos efectos, se componen dos obras musicales autónomas y complementarias a la vez, las que al superponerse bajo ciertas condiciones, generan una tercera obra que se presenta a modo de síntesis. Ambas obras son, a su vez, instrumentos de investigación compuestos, de tal forma, que faciliten la experimentación. La primera de ellas, denominada Ecos de Mánbel, fue pensada para un formato convencional, es decir, instrumentos acústicos, en este caso, un clarinetista, un percusionista y una pareja de bailarines heterogéneos, la segunda en cambio, es para un formato digital, es decir, es una obra electrónica con imágenes anexas que se proyectan sobre los mismos bailarines. Cabe señalar, que este trabajo se lleva a cabo sobre la base de una experiencia de laboratorio realizada durante los años 2002 y 2003, en el Instituto de Música de la PUCV, gracias al apoyo de la Dirección General de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, para la cual fueron convocados el clarinetista Francisco Gouet, el percusionista Rodrigo Kanamori y los bailarines Natasha Torres y Mario Ossandón, ambos de la Compañía de Danza Contemporánea Movimiento.
La hipótesis de la tesis señala lo siguiente. La construcción de un espacio rítmico común, es condiciónsirte qua non para establecer una relación de coordinación y no de subordinación entre la música y la danza. Esta dicotomía, coordinación versus subordinación, ha dado lugar a un sinnúmero de reflexiones que buscan establecer un justo equilibrio y una sana convivencia entre dominios y que en la actualidad motiva y tensiona constantemente los encuentros interdisciplinarios en el ámbito artístico. Cabe señalar que una relación de subordinación supone un principal y un secundario, justificándose este último exclusivamente en función del principal, en contraste con una relación de coordinación que establece para ambos miembros autonomía, e igual valor. La jerarquía entonces supone la subordinación, y por ende pone en crisis toda posibilidad de coordinación poético-lúdica.
Al respecto es necesario mencionar, que la subordinación entre dominios pares, la consideramos negativa, por cuanto limita al otro asignándole un rol o función a priori y no en acuerdo. En tal sentido, es que sostenemos que se anula toda posibilidad de juego limpio y en igualdad de oportunidades.
Por otra parte, el pensamiento del destacado científico chileno y Premio Nacional de Ciencias, Humberto Maturana, sustenta un neologismo clave en el terreno del análisis y de la composición denominado, "emoción fundante". Éste lo hemos definido como una fuerza anterior generadora de sentido y que informa todo proceso que tiene lugar en las obras. En tal sentido, la emoción fundante, en esta tesis consiste en generar las condiciones de posibilidad para que ambos dominios establezcan una relación de coordinación sin jerarquías, es decir, de igual a igual. Por último, la emoción fundante representa la parte metafísica de las obras, en un sentido amplio.
Ecos de Mánbel, obra que constituye el corazón de la tesis, contempla en su parte central, módulos aleatorios que permiten a los [músicos - intérpretes] improvisar siguiendo a los [bailarines - coreógrafos] quienes determinan la sintaxis de la música. Los flujos de tensiones y reposos construidos en conjunto, que se concretizan en la invención de un vocabulario único, definen el espacio rítmico común. Así, el ritmo se constituye en un eje vertebrador de ambos dominios y posibilita un encuentro interdisciplinario real.
Esta propuesta es, a nuestro juicio, genuinamente interdisciplinaria, ya que no se sustenta en ninguna de sus partes por separado, como suele ocurrir en todos los casos. Una ópera, por ejemplo, se puede escuchar íntegramente por la radio, sin que sea indispensable para ella como propuesta la participación de la escenografía o el vestuario. Lo mismo podemos decir de un ballet. Sin embargo esta situación no es reversible, es decir, jamás se realizará un ballet sin la música que lo generó. En tal sentido, Ecos de Mánbel, no es posible de ser interpretada por los músicos, sin la presencia ineludible de los bailarines.
Finalmente, se proponen seis características que debe cumplir una propuesta interdisciplinaria: 1. Supone un mínimo de dos disciplinas llamadas a conjugarse; 2. La conjunción requiere de un espacio rítmico común a ambas; 3. Se trata de un nuevo espacio en el cual ninguna disciplina domina a la otra; 4. Como espacio es distinto de aquel en que cada disciplina se desenvuelve; 5. El producto y el proceso, deben estar en concordancia, es decir, obra y estrategia, y 6. La propuesta no puede sustentarse en ninguno de sus componentes por separado.
Para concluir, se establece con claridad la diferencia que existe entre los conceptos de interdisciplinariedad y multidisciplinariedad, siendo una característica fundamental de esta última, la discreción entre las disciplinas llamadas a darle forma a un proyecto. En tal sentido, no se relacionan entre ellas, sino casualmente. Podemos decir entonces que hay un énfasis en el producto. En contraposición una propuesta interdisciplinaria se construye con énfasis en el proceso, lo que marca una diferencia capital. De esta forma, se plantea que un proyecto multidisciplinario podría llegar a ser interdisciplinario a su vez, si y sólo si, su base esté en la comunicación y no en la discreción.
Enrique Reyes Segura
Magíster en Composición
Facultad de Artes, Universidad de Chile
NADIE TE LO AGRADECERÁ

"hace las cosas porque amas a los demás haciendolas y de paso te amas a ti mismo... nadie te lo agradecerá..."
LA FUSA
Las oscuras carceles
Piranesi, arquitecto y grabador del siglo XVIII, concibió espacios de dolor que hasta ahora resultan perturbadores. Yo Yo Ma junto a Francois Girard, tomaron esas imágenes y las unieron con la Suite para violonchelo N. 2 BWV 1008 de Bach. El resultado fue The Sound of the Carceri, uno de los films de la serie de Yo Yo Ma. Inspired by Bach de 1997. Con el transcurrir de los años, no ha perdido audacia y seducción. Sigue siendo un intenso ejercicio de unir lenguajes para evidenciar la actualidad de una de las obras más conmovedoras de Bach.
J. S. Bach: Suite para violonchelo N. 2 - Prelude. Interpreta: Yo-Yo Ma. Imágenes de Giovanni Battista Piranesi, dirección por Francois Girard.
J. S. Bach: Suite para violonchelo N. 2 - Prelude. Interpreta: Yo-Yo Ma. Imágenes de Giovanni Battista Piranesi, dirección por Francois Girard.
sábado, 2 de mayo de 2009
El destino de las olas está escrito...
Una ola estalla y se alarga en la orilla rápidamente, otras no logran crecer por la recogida en el fondo, otras crecen y crecen hasta que se hacen espectaculares, transparentes y perfectas.
Ahora mismo sobre mí rompe una de esas olas, sumergida voy en la confusión de la espuma, las algas, la arena cuando asoma revelada ante mis ojos la claridad de una verdad, que es el centro de mi huracán.
La foto más bonita de mi familia muestra una escena en la playa, mi madre corre con un poco de arena húmeda en la mano que desea arrojarle a mi padre, ella corre linda, lleva bikini azul con florcitas fucsias y lazos rosados en las caderas, mi padre la fotografía corriendo de espalda al oleaje, mi madre ríe entre el rumor del mar y nosotras detrás de ella reímos también, dentro de una pocita que mi padre nos cavaba para alejarnos del peligro del oleaje, ahora noto que la orilla ya no está donde estaba antes, está más afuera.
EL personaje central de esta historia es mi padre, pero primero debo decir que hoy no fui a trabajar por quedarme escribiendo esto, es urgente para mi escribir a veces, porque todos los días son días de investigación y creo que hoy encontré algo realmente interesante, es por eso que el trabajo puede esperar, habrán muchos días para enseñar la música, para educar en el amor y sanarme haciendo todo eso.
Mi padre conquistó un pueblo a los 30 años, todos partimos junto a su mejor amigo y su familia a vivir a Pichidangui, era un balneario solitario, sin agua, sin luz, todos con la ilusión de encontrar la paz y el descanso playero hippie, el contacto con la naturaleza, con nuestra propia naturaleza en la naturaleza, lejos del rugido de los camiones Pegaso, las liebres malditas, los pacos, los milicos.
Yo y mis hermanas disfrutamos mucho de nuestra naturaleza infantil, jugábamos al sol, al viento marítimo, oliendo arbustos de norte chico y el huano de las cabras, corríamos entre culebras, perros, gatos, tierra dura y polvareda ácida que levantaba el viento los 3000 días de mi año infantil. No duró mucho tiempo ese estado aborigen, pero para mí fueron siglos, caminatas por el borde costero, éramos aborígenes recolectoras, mi hermana chica era la más aborigen, llegaba a la casa con más bolsas de las que podía cargar ocupando largas horas en ordenar la cantidad de basura que recogía, pero mi mamá nos dejaba ser, nos amaba y nos mostraba el mundo de un modo intuitivamente científico, yo me sentía Darwin en aquel tiempo, no le tenía miedo a la vida y menos al mar. Aprendimos a nadar en el mar y en el río, imitando a los yecos y otros pájaros nos sumergíamos hasta que mi mamá nos obligaba a salir del agua por miedo a que nos ahogáramos, vimos a muchos niños ahogarse, pero yo comprendía que se habían ahogado por torpeza, por no observar con detención la naturaleza del agua, el fondo, el color de la profundidad, la corriente y la fuerza física propia, así que el miedo adulto no me impedía disfrutar de tardes enteras dentro del agua.
Todo ese tiempo estuvimos en soledad, por las noches en silencio, escuchábamos silbar el viento que acallaba a los grillos y el sapo que vivía en el baño, entre las tablas de la precaria cabaña.
Mi madre dormía un sueño infantil, pasaba casi todo el día en silencio, ordenando, tejiendo, dibujando caletas de pescadores sobre trozos de cholguán y pájaros de concha, caracol y cochayuyo. Nosotras nos entreteníamos haciendo lo mismo pero cantando disfrazadas, nos sabíamos muchas canciones que mi mamá cantaba todas las noches.
Mi papá también cantaba, era tan lindo y simpático, tan bueno que conquistó hasta los músicos del pueblo, todos ellos querían estar en nuestra casa, tal magnetismo provocaba que la casa siempre se llenaba de gente que cantaba y reía, todos querían terminar la semana en nuestra casa o íbamos a sus casas, de paseo al cerro a asar un cabrito, al tranque a freír pejerreyes y recoger cocos de palma chilena, o solo se detenía momentos largos en la calle a reír y bromear, contar historias largas que daba gusto escuchar.
EL personaje central de mi historia es mi padre. Lo amaba, lo esperaba cada noche, presentía su llegada, el motor de su camioneta que sabía escuchar a kilómetros y mi corazón saltaba de alegría y me dormía tranquila sabiendo que por la mañana abría debajo de mi almohada un chocolate o un turrón. Me despertaba sola, feliz tragando el aire frío de la mañana, el olor a tierra mojada, me abría los sentidos el agua tibia y las manos suaves de mi madre que frotaban mi cara y torcían mi pelo rebelde en dos gruesas trenzas para ir a la escuela, a esa hora la rana cantaba, el perro, los gatos y los patos.
Todos esos recuerdos caben en una caja de zapatos que no quise abrir hasta hoy.
Una ola estalla y se alarga en la orilla rápidamente, otras no logran crecer por la recogida en el fondo, otras crecen y crecen hasta que se hacen espectaculares, transparentes y perfectas.
Ahora mismo sobre mí rompe una de esas olas, sumergida voy en la confusión de la espuma, las algas, la arena cuando asoma revelada ante mis ojos la claridad de una verdad, que es el centro de mi huracán.
Hoy he decidido huir, largarme y recogerme como la ola que se alarga en la orilla y desaparece dejando solo un rastro de espuma que vuela el viento.
Si todo esto sigue así sucederá lo que le sucedió a mi padre. No hay día que no lamente su perdida, donde fue a parar mi padre verdadero, mi amado padre de infancia, el que enamoraba a toda la gente, como tú. (Solo yo sé porqué está esta frase aquí, un extraterrestre no lo entendería o un extranjero)
Él comenzó a luchar y de tanto luchar y aprender el arte de la lucha se transformó en guerrero siempre dispuesto a pelear, doctrina milica que dejó de ser teoría lamentablemente en la vida misma, soy un malabarista nos decía, tengo que hacer malabares para pagar lo que ustedes no saben agradecer. Su corazón se llenó de duda, miedo y desdicha, siempre había alguien más poderoso que lo derrotaba, que le ganaba, y dejó de proteger a los que lo amaban, su amigo de aventuras se marchó y al cumplir yo los diez años nos cambiamos a una casa más grande, que al parecer nos sacaba de la pobreza inmunda en que vivíamos, pobreza que los demás le hacían ver. Ahí nos remeció el terremoto del 85, mi madre embarazada da a luz ese mes a mi hermano menor, todo chile se arrodilla ante la fuerza reveladora de la naturaleza, se abandonan varios edificios, acontecimiento desafortunado que veinticuatro años más tarde abona la utopía de nuestra amada nueva escuela uno.
Padre:
Ningún lugar es pobre
Y no existe la prisión
Todo da giros y se expande hasta el interior.
Él descuidó el amor que recibía, solo se marchó a luchar, era su propio líder, soy mi propio jefe, pocos pueden decir eso, a mí nadie me manda.
Soledad sin mujer, sin hijos, sin amor, el amor fue reemplazado por los celos, la rabia, la odiosidad y la tristeza de un recuerdo maldito en su infantil miseria, mi amado padre se marchó a cazar dragones que le impedían el paso por los caminos que él ciego osaba transitar, se fue lejos, se fue y al volver llegaba con convenientes amigos que le ofrecía lealtad mezquina, los sentó a comer en nuestra mesa pese a sentir la frustración que emergía impune desde la alegría neoliberal izquierdosa demócrata cristiana, se perdió junto a todo un país, las fiestas se transformaron en bacanales delirantes, risas de locura, preocupación y desconcierto que hasta ahora escucha. Se ahogó miles de veces en alcohol, que lo perdió aún más en su rabia y soledad. Vi como él se fue quedando solo, mientras ensayaba yo los primeros acordes de trova cubana y folklor Violeta.
Dejó de vernos, lo que más amaba en la vida eran mis padres, mi madre también se difuminó sepia, nos abandonaron en casa de tías locas, postizas, internados, nos enviaron lejos, y en cada visita aumentaba la intensidad de los gritos, pólvora en las palabras, el mar se oía lejos, el viento inquietaba mi corazón, la melancolía le robó espacio a mi alegría, fui protagonista de la peor de las películas, poco a poco la ira fue brotando, sus manos duras me dejaron heridas que aun no cierran, lloro a mi madre y a mis hermanos en este momento, a mi país, porque ya no los veo, porque si los veo mi dolor es agudo, estridente como chirrido de tren en el riel que me perturba y confunde si quiero hablar de estas cosas.
Este es el miedo quemante del que huyo.
“Volcanes en erupción, no respetan nombre o dueño, por doquier hay destrucción, también sepultan los sueños.”
Y como yo sueño sueños me largo antes de que un volcán estalle su lava sobre mí, pero, no sin antes arrojar una gran cantidad de amor y agua de mar que hiele las recomendaciones de éste bello poema.
Enamórate
Sin cálculo, enamórate
Sin ruido, enamórate
No me escuches, solo enamórate
Días habrá para el tedio
Noches habrá para el delirio
Tardes tendrás para sacar cuentas y limpiar vidrios
Hoy, enamórate
Sin culpa, enamórate
Sin dios, enamórate
No me veas, solo enamórate
Los semáforos pueden esperar
La cuenta del agua, también
Meses habrá para sepultar recuerdos y hacer inventarios
Hoy, enamórate
Sin mirar atrás, enamórate
Sin mirar adelante, enamórate
Las olas tienen su tarea escrita desde siempre
Las nubes también
Las efemérides tienen sus propios custodios, déjalos hacer
Tú, enamórate
Sin voluntad, enamórate
Sin horario, enamórate
Los guardianes del espíritu no saben dónde mirar
Son fáciles de burlar
Déjales pistas falsas y
Enamórate

viernes, 1 de mayo de 2009
jueves, 30 de abril de 2009
Pie forzado y nubes negras

lunes, 27 de abril de 2009
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