
Tú y yo fuimos arrastrados por el río.
Debajo de un cielo que desciende cada día.
Durante el día los sauces lloran océanos.
Pero aquí en el río los dos reímos.
Sin pensar, sin dudar, porque ya llegamos.
Ya no pregunto por qué he venido.
Tú me hablas desde la distancia,
y yo te respondo con el lenguaje antiguo, dentro del tiempo.
Lo verdadero está lleno, llena todos los huecos.
YO RIO